Abr 17 2009
Propiedades de la equinacea
Por admin • 17 Abr, 2009 • Sección: Consejos, 318 lecturas
En la década de los 30 comenzó el cultivo y la utilización de esta planta en Europa, sobre todo en Alemania. Desde este momento su popularidad creció como la espuma.
Sin embargo, con la aparición en el mercado del primer antibiótico en 1945 el entusiasmo por la equinácea decayó notablemente, en vista de la eficacia, rapidez y garantías curativas que ofrecía este medicamento. Con el tiempo se ha demostrado que no es tan “perfecto”, ya que no se limita a destruir sólo los agentes responsables de la infección.
Por ello, a partir de 1970 los productos a base de equinácea volvieron a ocupar un lugar importante. La gente buscaba una solución terapéutica de origen natural.
Actualmente las propiedades de esta planta están documentadas científicamente. Se aconseja su uso como antibacteriano, inmunoestimulante, y para combatir todas aquellas enfermedades de tipo invernal, asícomo en la cura de procesos infecciosos (sistémicos o superficíales. La equinácea se presenta en forma de cápsulas y extractos líquidos.
Casi sin contradicciones
La equinácea suele dar una sensación leve de picor en la lengua. Se trata de un efecto del todo normal, no perjudicial ni nocivo para el organismo.
A excepción de mujeres en estado de embarazo o lactancia, esta planta es extremadamente segura en dosis terapéuticamente recomendadas.
Sólo las personas que tienen alergia a la familia de las Asteraceae (margaritas, girasoles…) deben vigilar el uso de la equinácea.
Contiene una sustancia llamada inulin que puede agravar la psoriasis por lo que no debe ser utilizada por aquellos que la padezcan.
Tampoco se recomienda su uso continuo. Debe tomarse como máximo durante unas tres semanas seguidas y después se debe interrumpir el tratamiento.
SUS ACCIONES BENEFICIOSAS
INMUNOESTIMULANTE
Posee la capacidad de reforzar todo el sistema inmunológico, por lo que nos hace más resistentes a todos los agentes externos que nos agreden como: virus, bacterias, sustancias tóxicas y diferentes bacilos.
ANTISÉPTICA
Aumenta la resistencia de la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos. Además, la utilización de esta planta impide la propagación de diferentes infecciones (resfriados, gripes, problemas cutáneos, hongos).
ANTIINFLAMATORIA
Reduce la inflamación articular. Es comparable al efecto de la cortisona, pero sin sus inconvenientes. Y no provoca, como otros antiiflamatorios, acidez estomacal.
CICATRIZANTE
Ayuda a restaurar los márgenes de las heridas y protege el colágeno de la acción de los radicales libres y del oxigeno, actuando como un potente antioxidante. También es muy eficaz en el tratamiento por vía externa de úlceras, forúnculos, infecciones cutáneas y sabañones, ya que reconstituye el tejido lesionado.
REMEDIO: Infusión de tomillo, melisa y equinácea
Al aumentar las defensas del cuerpo, esta infusión resulta apropiada para eliminar los herpes labiales.
Ingredientes:
• 1 cucharadita de tomillo
• 1 cucharadita de melisa
• 1 cucharadita de equinácea
• agua
Preparación:
Como cualquier otra infusión.
Uso:
Toma una taza tres veces al día.

